- KLaus Gutjahr - Bandoneon

Klaus Gutjahr - Bandoneon

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Klaus Gutjahr
En Leverkusen, a la edad de ocho años recibe junto con su hermano Walter lecciones de bandoneón de parte de su padre, un ya experimentado intérprete de este instrumento.
Después de terminar su formación profesional como azulejista, partió en 1968 para Berlín Oeste para estudiar en la Escuela Superior Estatal de Música (hoy Universidad de Arte ) la carrera de música que terminó en 1975 como Maestro de Música mención Bandoneón.
Desde esos anos trabaja como músico, ha sido acompanante de destacados profesionales como Klaus Hoffmann, Erika Pluhar, Eva María Hagen, HannesWader y Wolf Biermann en conciertos y grabaciones.
Su pasiónes musicales son la música barroca y el tango argentino. En estos dos estilos musicales las posibilidades de sonido de su bandoneón le permiten brillar con luz propia.
Hasta ahora trabaja arriba del escenario con los mejores exponentes de estos dos estilos además de dedicarse a sus propias composiciones poyectos.

En sus tiempos de estudiante en los años 70 ya había cesado la producción de bandoneones a nivel mundial por lo que motivado por su deseo de poseer un instrumento que transmitiera realmente sus aspiraciones y creaciones musicales se abocó a la tarea de fabricar y desarrollar un bandoneón de acuerdo a sus necesidades.
En 1976 junto con el constructor de órganos  Werner Baumgartner construye su primer bandoneón.
Una combinación única hacen su  larga experiencia y trabajo como músico y el conocimiento de cada detalle sobre la construcción de este instrumento asi como la elección y preparación de los materiales del mismo.

Gutjahr fue hasta 1998 el único constructor de bandoneones a nivel mundial y motivados por este renacimiento otros fabricantes del rubro de acordeones comenzaron también a experimentar y a producir bandoneones.
Estos fabricantes han copiado el modelo vigente hasta los comienzos de la segunda guerra del fabricante Alfred Arnold.
El avance de las posibilidades de cualquier instrumento en nuestro tiempo es visto como normal y necesario pero en el caso del bandoneón debido a la falta de conocimiento en cuanto a su construcción y técnicas de ejecución no ha podido darse, produciendo dificultades y fallas en el caso del  abre y cierre del fuelle por ejemplo, lo que produce una notoria falta de calidad en el sonido.
Esta y otras carencias fueron notadas ya por Klaus Gutjahr desde el principio y por consiguiente superadas. Por ejemplo la ampliación del espectro tonal. Por eso sus bandoneones poseen no solamente 142 o 144 tonos sino sobre 152 hasta 154.
Con esta paleta de sonidos y posibilidades no solo se puede tocar tango sino también folklor, jazz y música barroca sin restricción tonal alguna.
Para reproducir el sonido tradicional del bandoneón que fue producto de materiales de antes de la guerra, Klaus Gutjahr trabaja con maderas que usualmente se usan en la construcción de violines, cembalos y guitarras. Y sumado con  la exactitud acríbica en la fabricación nos lleva esto a un resultado tonal excepcional que solamente se da con la combinación de un Bandoneonista solista profesional junto con un constructor de bandoneones con  cuarenta años de experiencia, todo esto en una sola persona; Klaus Gutjahr.

 
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